Evaluación del problema: cómo formulamos el diagnóstico
La evaluación inicial se estructura como un estudio de caso: recogemos antecedentes del cliente (frecuencia del problema, puntos afectados, historial de mantenimientos) y, cuando procede, realizamos una inspección con cámara. Este enfoque nos permite distinguir entre obstrucciones por acumulación de grasa, sedimentación de residuos o entradas de raíces, y priorizar la intervención técnica adecuada. En un escenario práctico en Providencia, la inspección determinó que la obstrucción era una mezcla de grasa y residuos sólidos en un tramo específico, lo que orientó la elección de hidrolavado focalizado en lugar de desmonte de tubería.
A partir del diagnóstico, elaboramos un reporte con alternativas técnicas, estimación de tiempo de trabajo y opciones de prevención. Este documento se presenta al cliente como evidencia del problema y de las soluciones propuestas, permitiendo una decisión informada basada en el análisis del caso, no en supuestos generales.